lunes, 24 de febrero de 2025

Por fin entro con todo el mundo

Tiene gracia. No recuerdo el anuncio
de la tele que me recordó a Mariona
anoche, cuando estaba a punto de dormirme.
Hoy la vi paseando por mi calle.
Después de 8 años o así ya casi la había olvidado.
Pasamos la noche en el altillo de un bungalow.
Ella se había roto la pierna esquiando
y yo tuve cuidado con mis piernas y la escayola.
Éramos pequeños, no sabíamos demasiado
ni queríamos, supongo.
Aunque tal vez sepamos menos ahora
y tan a gusto; pero hemos visto
algunas películas que acaban bien
que acaban mal que no acaban que
por qué deberían? También 
llevamos unas cuantas firmas
en la esquina de un folio
garabateadas con más o menos decisión.
Algunos días explotan, te revientan en la cara.
Hoy.
Jenny y su marido son de Asheville, North Carolina. Buena gente.
Les fascinó la ciudad.
Los 10 euros que me dieron me costearon un kebab.
Esta mañana, algunas chicas tenían un brillo de ceniza en el pelo.
Especialmente en las escaleras de la catedral.
Hubo una a la que el amarillo de su chaqueta le dejaba el mechón del flequillo bien en su sitio, cortándole la fina mirada, acuñándola como una moneda de plata si las monedas de plata las acuñaran bajo una suave lluvia árabe.
Algo de neblina; nunca es suficiente. 
"Hasta que no huela a prado yo no me muevo".
Llegué a casa y para culminar una sensación que quiénsabededondeviene, 
resolví bajar a robar un libro.
Hojeé unas cartas algo trágicas del maldito de cravan.
Me llevé los otros poemas, de paul legault,
traducidos por (mi) berta garcía faet.
Si lo abro, dice: "Children pretend to be teacups.
Some men raise bees".
Son pequeños dramas de armario para ver en tu mente. 
El cerebro el proscenio. Algunos poemas contienen perlas; otros derraman leche fresca. En este, yo digo que las abejas son mías.
Una cosa siempre lleva a la otra. Unidas por ¿la piedad natural?
Exactamente como todo lo que ves, todo cabe en un pañuelo olvidado, en un pequeño pañuelito de Manila, loquemelleva a una uva desnuda envuelta en su nigérrimo chal, loquemelleva a Júlia desnuda entre mis sábanas. Cabemos.
Sin dinero, lo único que hago es leer.
En algún sitio he leído que los poetas follan bien, sobre todo si no tienen dinero.
Algunas palabras me recuerdan a gente hundiéndose en el pasado.
Un mosaico de identikits como un ídolo hecho de teselas preside el atrio del mausoleo familiar. 
Un certero fin de raza. 
El esperadísimo simún, tot trèmul.

martes, 14 de enero de 2025

JOMO- Joy Of Missing Out

la vida es una puta muy cara y yo no tengo ni para un gintonic, que dice saske. Been drifting away lately, boy. Oh, boy. Semanas muy movidas, higher than the moon. Sábado de la semana pasada: delirium, fotos, sala del cel, casa orni, pastis, rave en el túnel de riudellots, violencia contra uno mismo y contra los demás (leve esta última, aguda la primera), birra, mucha birra, barcelona, susy, m7, Joan y Nerea, mossos d’esquadra, moog, dj damien en una nave en el prat junto a los contenedores y las grúas. De sábado a martes. Este jueves fue rach y el domingo por la noche rave masiva pasado Zaragoza, entre Cetina y Sisamón. Irina y Toni figurarán en la historia como locos irredentos. Multa, colmillos de perro-lobo en hocico inocente; Paula, eres demasiado buena para mí. Out of my mind, boy. Necesito calma, boy. Been falling in love too easily, thats true. Been letting people down too often, thats also true, boy. He do be drifting, boy, frfr, boy. Call me teriyaki boy the way I be drifting, boy. Charles mingus, life is excess & everyday is domingus, boy. Placebo sings: A friend in need's a friend indeed

A friend who'll tease is better

Our thoughts compressed which makes us blessed

And makes for stormy weather. La Plata sings; La luna llena

De soledad

¿Y a quién le importa?

Si ya no esta

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Un atasco

Lo mejor que dijo o escribió Panero jamás: «Ve a comprarme pañuelos, anda». Muco mejor que y dice sal al jardín y contempla cómo caen las estrellas

y hablemos quedamente para que nadie nos escuche

ven, escúchame hablemos de nuestros muebles

tengo una rosa tatuada en la mejilla y un bastón con empuñadura en forma de pato

y dicen que llueve por nosotros y que la nieve es nuestra...

me visto pila conferencias del economista ese, Miguel Anxo Bastos. Ahora ya sé que las colonias no financiarion empresas ni impulsaron el capitalismo. El oro de las colonias solo sirvió para hacer la guerra. Más grande y mejor. Sabes lo que quiero decir, primo? Me explicu?

Mark Fisher estuvo deprimdo toda su vida. Cuenta que tuvo épocas en las que solo salía de su habitación para ir a cobrar el subsidio por desempleo o comida. A los cuarenta o cincuenta se suicidó dejando una presciente obra ensayística. En sus ensayos habla de Burial y de Joy Division. Viene a decir que o hay futuro. Y cómo lo va a haber, visto siendo tú/él/Mark fking fisher? It’s apathy talking, boy. Tus palabras son amaníaco, Mark. Y me las creo. Y te las crees. Y te las bebiste. Y te mataron, Mark. Hay una disonancia cognitiva que consiste en invertir causa y consecuencia. Por ejemplo:  [N]o hay que confundir que personas con problemas se acerquen

a la danza con que la danza produzca problemas.

AMADOR CERNUDA LAGO, «Psicopatología de la danza», 2012

Por ejemplo 2: No hay que confundir que personas con depresión se acerquen a la verdad con que la verdad produzca depresión.  

Me interesa  mucho el tema de la inteligencia y el pathos; se cree que los inteligentes sufren más, y suele ser cierto. Yo creo que solo sufren durante más tiempo. La mayoría de veces inútilmente, siempre en su contra. Pero por qué sufren? Se cree que por conscientes. Yo creo que por el deseo de ser inconscientes. Mejor no saber distinguir entre verso y prosa? Mejor no recurrir obsesivamente a la infancia para explicarte? Es más cómoda la existencia sin preguntas? Puede. Cuanto menos pesa tu mochila, más placentero el ascenso.  

A quien madruga, dios le ayuda. Hoy, tú eres dios.

martes, 10 de diciembre de 2024

los judíos flotantes y sinestésicos de ozick

(a) Las historias nos permiten hablar entre nosotros de cosas de las que no se puede hablar de ninguna otra manera; ningún modelo semántico podría explicar por qué la imagen de los judíos flotantes de Cynthia Ozick en «Levitación» significa tanto como significa;

(b) Me siento bastante solo la mayor parte del tiempo, y la ficción es una de las pocas experiencias en las que la soledad puede afrontarse y aliviarse. Las drogas, las películas en las que explotan cosas, las fiestas ruidosas... todo eso ahuyenta la soledad haciéndome olvidar que me llamo Dave y que vivo en una caja de huesos uno a uno que nadie puede penetrar ni conocer. La ficción, la poesía, la música, el sexo serio y profundo y, de diversas maneras, la religión son los lugares (para mí) donde la soledad se acepta, se mira, se transfigura, se trata. En muchos sentidos, es todo lo que hay). D. F. W.


El amigo del seminario había ido con un amigo. Lucy lo observó con detenimiento; ella sabía cómo administrar sus propios catecismos, no en vano era novelista. Catequizó y catalogó: un refugiado. Dedos que parecían largas velas de cera, apagadas en las uñas. Cuencas negras: ¿sería ciego? Resultaba difícil precisar dónde se ubicaban los ojos bajo aquel saliente de cráneo. Una calavera en lugar de cabeza. Sin embargo, qué boca tan carnosa, qué labios, qué dientes ordenados y expresivos. Vio el hueso protuberante en la muñeca enjuta. La nariz de un santo. El rostro de Jesús. Habló en un susurro. Todo el mundo se inclinó para escuchar. Era la voz de Feingold: la voz que Feingold estaba esperando.

«Salta a los tiempos modernos —ordenó la voz—. Salta hasta ayer.» Lucy había acertado: reconocía a un refugiado nada más verlo, incluso antes de escucharle el acento. Todos le recordaban a su propio padre. Tomó nota mentalmente de esa observación (el parecido de los pastores presbiterianos con los refugiados que huyeron de Hitler) para comentarla con Feingold más tarde; le pareció analítica en su justa medida, reunía la necesaria dosis de misterio. «Ayer —dijo el refugiado— los ojos de Dios estaban cerrados.» Y Lucy vio que cerraba sus ojos, ocultos al final de sendos túneles. «Cerrados igual que portones de hierro», continuó el hombre, con una voz tan noble que a Lucy le recordó el sobrecogedor pasaje del Génesis donde la voz del Señor penetra en el Edén al caer el día y llama a Adán: «¿Dónde estás?».

Todos escuchaban con fervor. Lucy miró de nuevo a su alrededor. El fervor de los judíos le resultaba doloroso. Ella también vivía las cosas con intensidad, pero era porque la pasión le agitaba el cerebro, recreaba imágenes con la imaginación; a fin de cuentas, era novelista. Ellos, en cambio, siempre se lo tomaban todo a pecho; llegaba a pensar que entre los suyos incluso los tenderos eran tan obsesivos como cualquier novelista. ¿Sería porque eran los elegidos, sería porque se compadecían de sí mismos a cada paso que daban?

La compasión y el sobrecogimiento se reflejaban en todas las caras.

El refugiado estaba contando una historia. «Yo lo presencié —dijo—, yo soy el testigo.» Horror; sadismo; cadáveres. Como si —Lucy extrajo la imagen del viento esquivo que era su voz susurrante—, como si asistieran a cientos y cientos de crucifixiones a la vez. Visualizó una colina con un sinfín de cruces, y cuerpos colgando de enormes clavos ensangrentados. Cada uno de los judíos era Jesucristo. Solo así Lucy consiguió imaginarlo: de otro modo no era más que una película. Había visto todas las películas, y la verdad es que no sentía nada. La misma pala mecánica amontonando los mismos esqueletos convertidos en meros palitroques, el mismo chiquillo de la gorra con la boca torcida y las manos levantadas. Si una cámara hubiera grabado la Crucifixión, el cristianismo se hundiría, la gente se insensibilizaría. La crueldad nacía de la imaginación, y era la imaginación la que debía ser testigo.

A pesar de todo, escuchó. El refugiado describió exactamente lo que se veía en las películas. Una escena en gris, una colina cubierta de maleza, un barranco. Alemanes con casco, cinturones negros relucientes como la pez, guantes. Una hilera desigual de judíos en el borde del barranco: una abuela entrada en años, uno o dos chiquillos, una pareja de unos cuarenta años. Todos los rostros tiznados de grisura, los rastrojos del suelo teñidos de gris, las ropas que los cubrían lacias como mortajas pero inmóviles, como si ya estuvieran bajo tierra, al cobijo del viento, como si ya fueran de piedra. El susurro del refugiado los esculpió hasta convertirlos en estatuas: allí estaban, de pie, un asterisco de judíos de piedra negruzca, podías ver los orificios de la nariz, abiertos como cráneos, las orejas de los niños redondas como guijarros, el patético cuello de palo de la anciana, el padre y la madre agarrando a los niños pero ajenos uno para el otro, sin el menor roce, la abuela apartada sin reclamar nada y sin que nadie la reclamara, con sus encías de pedernal de las que no salía ninguna oración. Allí estaban, inmóviles. La voz del refugiado los recreó con tanto detalle que no había más remedio que mirar. La voz obligaba a Lucy a no apartar la vista. Traspasaba las figuras con su susurro. Entonces dio paso a los disparos. Las figuras no se tambalearon, no temblaron siquiera: su consistencia pétrea se quebró de pronto y cayeron limpiamente, como sacos, barranco abajo. Quedaron amontonados, una maraña de brazos y piernas. Como en un plano cinematográfico, la voz del refugiado llevó una bota alemana hasta el borde del barranco. La bota pateó la arena. Pateó y pateó, y la arena se vertió sobre la familia de sacos.

Entonces Lucy se fijó en las manos de los que escuchaban: todos tenían los dedos crispados.

La habitación empezó a elevarse. Ascendió. Subió igual que un arca sobre las aguas. Lucy dijo para sus adentros: «Esta cámara de judíos». Le pareció que la estancia levitaba sobre los efluvios del susurro del refugiado. Sintió que se quedaba sola en el fondo, por debajo del suelo de madera, mientras el resto de la habitación flotaba y ascendía cargada de judíos. ¿Por qué no la acogían a ella? Solo Jesús podía acogerla. A aquellos judíos los estaba secuestrando un emisario de la tierra de los muertos. El hombre tenía un poder. Ya estaba a la sombra de una nueva historia; ella se prometió no escucharle, solo Jesús la haría escuchar. Mientras tanto la habitación ascendía. Lucy la veía cada vez más pequeña desde abajo a medida que se alejaba.

Echó atrás la cabeza para no perderla de vista. ¿No chocaría con el piso de arriba? Era como observar la parte inferior de un ascensor, cubierta de suciedad y pelos, del que colgaban raíces polvorientas. El suelo negro subía más y más. Se apartaba de ella, perdiéndose en las alturas, elevando a los judíos.

La gloria de su martirio.

Bajo el alero que ascendía, Lucy tuvo una iluminación: se vio con los niños en un pequeño parque de la ciudad. Una tarde de domingo de principios de mayo. Feingold se ha quedado en casa a echar la siesta, y Lucy y los niños encuentran un banco donde sentarse a esperar a que comience la insólita música. La habitación sigue levitando, pero en el interior de la visión de Lucy los chicos persiguen a los pájaros. Corretean y se alejan de Lucy, vuelven, se van. Rodean a una paloma. No la tocan; Lucy se lo tiene prohibido. Ha leído que las palomas de la ciudad pueden contagiar la meningitis. Un chiquillo de Red Bank, Nueva Jersey, contrajo la enfermedad del sueño por tocar a una paloma; después de seis años, sigue todavía dormido. Mientras duerme, el niño se ha convertido en un adolescente; la pubertad le ha sobrevenido durante el sueño, los testículos le han bajado, una pelusilla rubia y benigna se refleja en sus mejillas. Sus padres no dejan de llorar. Aún está dormido. No se ven instrumentos ni músicos. Una mujer aparece en un escenario y da un paso al frente. Es una antropóloga del Instituto Smithsoniano de Washington, D. C. Explica que no se trata de un «espectáculo» corriente; no habrá «artistas». Los intérpretes no serán gente de teatro; serán «auténticos campesinos». Procedentes directamente de Messina, de Calabria. Son pastores, crían ovejas y cabras. Cantarán y bailarán y actuarán del mismo modo que cuando bajan de las montañas a pasar la velada en las tabernas. Tocarán los instrumentos que ahuyentan a los lobos del rebaño. Cantarán las canciones con que loan a la Madonna del Amor. Una docena de hombres entran en fila en el escenario. Tienen caras toscas, no sonríen. Tienen la tez oscura, curtida, llena de cráteres. Sus orejas y sus narices parecen barro reseco y retorcido. Tienen dientes de oro. Están desdentados. Algunos son jóvenes, la mayoría de mediana edad. Hay uno muy viejo; lleva cascabeles en los dedos. Uno tiene un instrumento que recuerda a una mantequera: mete y saca un palo por un agujero en un tonel de madera que sujeta bajo el brazo y que escupe un chirrido insistente. Uno toca dos caramillos a la vez. Uno rasguea una larga correa. Uno sostiene un pequeño armazón con timbres de bicicleta, descendiente de las campanas que tañían los sacerdotes en el templo de Minerva.

La antropóloga sigue enfrascada en sus explicaciones. Explica cómo funciona el instrumento «macho»: consta de tres aldabas de madera; la del medio bate arriba y abajo y repica contra las otras dos. Las canciones, comenta, son en esencia eróticas. Las danzas son sugerentes.

La insólita música comienza. El parque se ha llenado de italianos; inmigrantes sicilianos, neoyorquinos de origen napolitano. Un pueblo antiguo. Aplauden. El viejo de los cascabeles en los dedos señala las punteras polvorientas de sus zapatos y danza girando lentamente sobre sí mismo. Tiene la mirada perdida, como en trance, se agacha y se yergue de nuevo. La antropóloga explica que esa danza de un continuo agacharse y erguirse se encuentra también en algunas zonas de África. Los cantantes gimen y ululan como los árabes; la antropóloga observa que la conquista árabe abarcó la punta de la bota italiana a lo largo de doscientos años. Todo el coro de campesinos canta en un dialecto del griego arcaico; la lengua ha sobrevivido en las canciones de antaño, explica la antropóloga. La multitud ríe y sigue el ritmo pataleando contra el suelo. Chasquean los dedos y se mecen al ritmo de la música. Los hijos de Lucy se aburren. Observan al hombre de los cascabeles en los dedos; observan el macho de madera batiéndose arriba y abajo. Todo el mundo da palmas, sigue el ritmo con los pies, taconea, se balancea, patalea. Los alaridos se prolongan, más y más rápido, los que cantan bailan, los que bailan cantan, dan vueltas y vueltas, sonríen con la sonrisa narcotizada de los derviches. En su tierra cultivan flores. Siguen a las ovejas por los altos pastos. Por la noche toman vino en las tabernas. ¡Calabria y Sicilia en Nueva York, sin sus mujeres, vestidos con camisas manchadas de sudor y pantalones arrugados y polvorientos, jadeando frente a extraños que no han olido la dulce fragancia de los pastos de su aldea!

De repente, la antropóloga del Instituto Smithsoniano se ha desvanecido de la visión de Lucy. Dos de los bailarines se agarran. Una pierna se enrosca sobre otra pierna, las barrigas tocándose, los dos hombres saltan con la única pierna libre. Entrelazados, se agachan y se yerguen, se agachan y se yerguen. Salen de ellos antiguas sílabas helénicas. Dan alaridos agudos, elásticos. Celebran a la Madonna, patrona de la fertilidad y la fecundidad. Lucy se siente glorificada. Se siente exaltada. Comprende. No que los músicos sean campesinos, ni que sus rostros y sus pies y sus cuellos y sus muñecas sean rastrojos y tierra roja. Asiste a una revelación: ve la esencia eterna: antes de la Madonna fue Venus; antes de Venus, Afrodita; antes de Afrodita, Astarté. El vientre de la diosa es jardín, cordero y criatura. Ella es el río y la cascada. Ella hace que los serios hombres de negocios —los pastores son hombres de negocios— retocen y enseñen sus dientes de oro. Ella los induce a soplar, golpear, frotar, agitar y rasguear objetos para que derramen la música.

En la iluminación, los hombres siguen ejecutando su danza furiosa. Se contorsionan. Por la diosa, por obra del vientre de la diosa, empiezan a transformarse en serpientes. Cuando se quedan quietos son barro. Son desde siempre hasta siempre. La naturaleza es su pulso. Lucy lo ve; comprende: los dioses son Dios. ¡Qué terrible haber renunciado a Jesús, a un hombre como estos, hecho de barro igual que estos, también con un pulso, el Dios que se introduce en la naturaleza para convertirse en un dios! Jesús no es más milagroso que un pastor cualquiera; ¿acaso un pastor es un milagro? ¿Lo es una hoja? ¿Una nuez, una fosa, un cogollo, una semilla, una piedra? ¡Todo es milagro! Lucy se da cuenta de que ha abandonado la naturaleza, de que ha perdido la religión verdadera por el Dios de los judíos. Los niños están tumbados en el suelo, escarbando en la tierra con palitos. Escarban sin parar, hacen hoyuelos y amontonan al lado la tierra. Los llenan con huesos de melocotón y de cereza, con pieles de melón. Los sicilianos y los napolitanos recogen sus cestos de mimbre, sus monederos y sus bolsas de la compra, y se van. Los bancos huelen a restos de fruta, están manchados de jugos y asediados por los insectos. El escenario ha quedado desierto.

El salón se ha escapado completamente. Lucy lo ve muy arriba, pequeñísimo, apenas más ancho que la media luna de su pulgar. Todavía navega hacia las alturas, y las voces de los que van a bordo le llegan tan débiles que Lucy apenas las distingue. Sabe, sin embargo, cuál es la palabra más recurrente. ¿Cuánto tiempo pueden seguir con eso? ¿Hasta cuándo? Rumian la misma idea morbosamente, una y otra vez. Muerte, muerte, muerte. La palabra se le antoja no tanto una palabra humana como el grito de un animal; el graznido de un cuervo. Cra, cra. Pertenece a la categoría de las tormentas, de las inundaciones, de las avalanchas. Designios de Dios. «Holocausto», masculla alguien desde arriba; Lucy sabe que es Feingold. Siempre repite esa palabra, una y otra vez. Qué mal le sienta la historia, ¡le hace parecer tan insignificante! Lucy llega a la conclusión de que la atrocidad puede acabar hartando. Ella está aburrida de las ejecuciones y del gas y de los campos, no se avergüenza de reconocerlo. Son tan tediosos como una plegaria. La repetición merma las convicciones; piensa en su padre, cantando los mismos himnos semana tras semana. Si repitieras la misma oración una y otra vez, ¿tu cerebro no acabaría convertido en poco más que una rueda de plegaria?

En el comedor todas las fuentes empezaban a secarse. Se respiraba un aire viciado, de fiesta fallida. Bebían cerveza o Coca-Cola, o whisky con agua, y jugueteaban con las migas de tarta esparcidas por el mantel. Aún quedaba un poco de queso en un plato, y medio cuenco de cacahuetes salados.

—El impacto del individualismo romántico —objetó uno de los humanistas.

—¿En la galería Frick?

—Esa no la he visto.

—Apuestan fuerte, eso hay que reconocerlo.

Lucy, apoyada con abandono en una puerta, intentó sintonizar con la conversación. Era un alivio oír hablar a los ateos. Una diseñadora de camisas que trabajaba en el departamento gráfico de la editorial de Feingold entró con un abrigo en la mano. Feingold la había invitado porque acababa de divorciarse; le daba miedo vivir sola. Le daba miedo que la asaltaran en el sótano de su casa cuando bajaba la colada.

—¿Dónde está Jimmy? —preguntó la diseñadora gráfica.

—En la otra habitación.

—Despídeme de él, ¿eh?

—Adiós —dijo Lucy.

Los humanistas —Lucy se dio cuenta de que todos eran compasivos caballeros— se levantaron. En el suelo había un pequeño charco de salsa que se derramaba de la mesa.

—Ah, ya recogeré yo eso —dijo Lucy a los caballeros—. Ni os preocupéis.

Feingold y el refugiado surcan el salón en las alturas. Sus palabras son motas de polvo. Todos los judíos están en el aire.

for saundra, Nikki Giovanni

la traducción tampoco se presta al be-bopping


i wanted to write
a poem
that rhymes
but revolution doesn’t lend
itself to be-bopping

then my neighbor
who thinks i hate
asked – do you ever write
tree poems – i like trees
so i thought
i’ll write a beautiful green tree poem
peeked from my window
to check the image
noticed that the school yard was covered
with asphalt
no green – no trees grow
in manhattan

then, well, i thought the sky
i’ll do a big blue sky poem
but all the clouds have winged
low since no-Dick was elected

so i thought again
and it occurred to me
maybe i shouldn’t write
at all
but clean my gun
and check my kerosene supply
perhaps these are not poetic
times
at all 
-----
quería escribir
un poema
que rimara
pero la revolución no se presta
al be-bopping

entonces mi vecino
quien cree que lo odio
me preguntó: alguna vez escribes
poemas sobre árboles? me gustan los árboles
así que pensé
escribiré un poema árbol hermoso y verde
me asomé desde mi ventana
para ver la imagen
advertí el patio de la escuela cubierto
de asfalto
nada de verde - no crecen árboles
en manhattan

entonces, bueno, pensé el cielo
escribiré un poema cielo grande y azul
pero todas las nubes planean bajas
desde que eligieron a No-Dick

así que pensé de nuevo
y se me ocurrió
quizá no debería escribir
para nada
sino limpiar mi arma
y comprobar mi reserva de queroseno

quizá estos no sean tiempos
poéticos
para nada

jueves, 28 de noviembre de 2024

GRUMMMMOS

1.

Nota a mí: la vida no está tan mal si piensas en lo jodidos que estaríamos si el fuego fuera invisible. Tenemos suerte de que la mayoría de ellos ardan dentro de nuestro espectro de luz visible. También es verdad que nos hubiéramos perdido cosas guays como soplar las velas o las explosiones gordas.

2.

Me dijo: "que Dios te perdone". Yo le dije: "pongamos que tú eres Dios. Ahora déjame en paz". Cuando se fue, me sentí solo y me puse a decir un padre nuestro. Seguía igual de solo, así que me levanté y fui a la cocina a hacerme un bocadillo. No quedaba queso. Me acordé de Dios. Acepté su gracia, no sin antes cuestionar su criterio, y resolví resignarme a una pequeña penitencia. Otra de sus pequeñas pruebas. En lugar del queso, le puse el doble de mortadela. Después de comérmelo me sentí mucho mejor. La fe y la devoción y sus sendas retribuciones: la culpa y el hambre. A menudo confundibles. Y todo para huir del miedo. Una tombarella bastant guapa, eh, tot plegat: Santa Teresa inventó el ayuno intermitente, INRI es un sponsor de suplementación y a Jesús se le quedó un poco cuerpo de corredor de fondo, no? Como indurainiano. 

3.

Maradona murió y yo me enteré de que al parecer el mundo se divide entre gente que lo odia y gente que lo ama. Yo no sé qué es peor, si el odio, o la cocaína. Bueno, sí que lo sé. Nadie te dirá nunca de su flamante bmw: "pues sí, tío, la verdad es que hice mucha pasta vendiendo odio".

4.

Todas las guerras son o bien por las mujeres, o bien por la promesa de mujeres. Fíjate en los borrachos: nunca se pelean si pueden follar, y si no pueden, comen para olvidarse de follar, o duermen para olvidarse de la promesa de mujeres.

5.

Economía: el peso ha colapsado está mañana. No se podía saber. Lo de que pasaría justo esta mañana, digo.

6.

La vida está bien casi todo el rato. Tienes la comida y los perros, puedes bailar y no bailar y hacer lo que quieras, si lo piensas. El resto del tiempo alguien habla de Alemania.

7.

El psicólogo me preguntó si soy procrastinador. Yo le dije que me considero más bien clase media. Y también que no, pero que la comunión la hice. Por si acaso.

8.

Tarea imposible mantener una conversación con Tarantino; el cabrón siempre está proyectando.

9.

Leo: Angélica Freitas, poeta y editora brasileña, nacida en Pelotas, Rio Grande do Sul. Pues como todos, no? Dónde ha quedado la originalidad de los poetas?

10.

Estadística: los aros salvavidas tienen una efectividad del 50%. Siempre habrá alguien ahogándose a la vez en otra parte. Seguramente en un lago de Filipinas o algo.


viernes, 22 de noviembre de 2024

22.11

Sharon Olds escribió no sé cómo vivir y Charles Harper Webb le respondió con un poema-lista titulado cómo vivir que empieza come muchos filetes y salmón y curry thai y cerdo mu shu y patatas asadas y fresas frescas con helado de vainilla. Pensé bueno, yo añadiría bacalao en samfaina o tal vez come en soledad si lo que quieres es no comer en soledad. Comer solo te da motivos para agradecer. Hacia el final dice ten buenos amigos y sé bueno con ellos, sé desmesurado con mesura, pasa poco tiempo anestesiado, bucea en la gran barrera de coral, vigila con las serpientes, sonríe a la cámara, y no digas "whisky". Claro que su "whisky" es un "cheese". Yo últimamente he pasado bastante tiempo anestesiado, sido malo con los buenos amigos, comido pocos filetes y nada de salmón, y ni hablar de las serpientes ni del cerdo mu shu (que no sé lo que es). Ingeniería inversa del cómo vivir: aprende a cómo no vivir, y haz siempre lo contrario. Mi parte favorita es mantén a tu tortuga de caja con buena salud durante veinte años, si enfermas, no te regodees en el sufrimiento, no hay nada noble en el dolor, y muere si lo necesitas, lo mejor que puedas (tú defines "mejor"). Que es, a mi parecer, como decir: haz lo que tu tortuga no puede hacer y precisamente por eso actúa en condiciones, sé siempre un extranjero, que no un turista, con los ojos y el ansia y la ruta (no especificada) del extranjero, y así creerás al volver a casa que tu tortuga se alegra de verte. Lo cual es cierto. Y lo mejor para ambos. También: nunca digas lo que no eres, pero tampoco te pases el día diciendo lo que sí eres. No eres importante. Habla de ti solo cuando te pregunten, y no le temas al silencio. También: vete a nadar.

en Moss i l'Armand esbrinant com viure, i vivint

jueves, 7 de noviembre de 2024

poema anuncio de hace años que he encontrado y me ha hecho gracia

lo escribí después de leer el angustioso caso de soltería de rodrigo lira

igual de esquizo y descarriado


SE BUSCAN: FUMADORES MODÉLICOS

¡Tú, fumón! Si crees que la nicotina, además
de matarte, de quitarte el apetito y de joderte
la puta boca también debería darte para vivir...

¡TE QUEREMOS EN NUESTRA EMPRESA!

¿prefieres perder el pasaporte al tabaco? ¿aún
no te has corrido y ya te sorprendes pensando 
en el cigarrito de después? ¿cigar o tostada? si 
tu respuesta es cigar…………………………

¡¡¡ENHORABUENA!!! ¡¡¡HAS DADO CON
EL TRABAJO DE TUS SUEÑOS HUMEAN
TES!!!

REQUISITOS:

A. experiencia mínima de 3 años fumados1 que
se probarán mediante pruebas respiratorias lle
vadas a cabo por nuestra mutua de salud exter
na asociada y auditadas por los sendos espíritus
(benignos2) de Simone de Beauvoir y Cigarette3,
santos patrones del Tabaquismo Europeo

B. mínima longitud media de las falanges de 6
cm o 2,3 pulgadas que se probarán mediante
rigurosas mediciones llevadas a cabo por nues
tra agencia externa asociada y auditadas por el
mismísimo Señor De La Métrica S.L. (no con
fundir con Catulo ni mucho menos Vallejo)

C. convexidad ejemplar de los apéndices quera
tinosos o cuerpo unglear o uñas que se proba
rá mediante rigurosas mediciones tomando co
mo referencia la curvatura de nuestro satélite
La Luna©, así como presentación limpia y ade
cuada de las diversas partes que conforman su
anatomía externa, a saber: eponiquios, paronni
quios y lúnulas

CARGO:

la totalidad de las vacantes (dos) se adscriben al
ámbito del puro modelaje estatuario esto es de
exhibición performance del sujeto en diversos
contextos con fines de atracción comercial y
de proselitismo. Lo que nos gusta llamar El Í
dolo de Humo. El sujeto se prodigará fumando,
con gran delicadeza o vigor, dependiendo de
los valores de la campaña correspondiente y
atendiendo a las corrientes en boga, en un pe
destal tallado, evocando el erotismo de la figu
ra praxiteliana. Asimismo, será embadurnado
con betún de la cabeza a los pies, acaso como
alegoría de la sombra secular que se cierne so
bre un Tabaquismo que, aunque más necesa
rio que nunca, hace las veces de chivo expia
torio. A saber; para esta sociedad, igual de ma
lo es un pederasta que un fumador.

ABSTENERSE modelos fumadores, fumado
res sociales, por supuesto niños embarazadas
mascotas, mancos, trabajadores manuales o
blue collars4, poetas triturados por la ciudad5,
tragafuegos tragasables o cualquier individuo
de índole tragadora, hipertricosos6, licántropos7,
asmáticos8, anémicos9, onicófagos10, braquidác
tiles11, polidactiles12, partidarios y practicantes
de sujeciones heterodoxas13 y (¡MUY IMPOR
TANTE!) temerosos del enfisema pulmonar14.

A razón demostrable de paquete diario. Se establece como marco temporal el plazo del lustro, que no lustral o del vientre, esto es, el candidato deberá haber fumado por un total de tres años a partir del año 2020.
Hasta que se demuestre lo contrario.
El félido de Camus. Nuestro becerro de oro. Negro como el alquitrán.
Se requerirá una renta mínima. Como todo el mundo sabe, los pobres no tienen tiempo ni para fumar.
5 Por malas experiencias anteriores. Y por escasez de voluntad.
Por exceso de pelo.
7 Exceso de pelo, colmillos.
8 Escasez de oxígeno.
9 Escasez de hierro.
10 Exceso de hambre, escasez de uñas.
11 Exceso de grosor, escasez de longitud en dedos.
12 Exceso de dedos.
13 A saber: Estilo Houellebecquiano o Afrancesado (corazón-anular), Estilo Ginecólogo (anular-meñique), Estilo Pigmeo o Cerbatana (pulgar-índice con puño cerrado) y otras desviaciones y apostasías recogidas todas en el Concilio de Winston de 1967.
14 Por obviedad de motivos. 


 

miércoles, 16 de octubre de 2024

RECETA PARA HACER UNA NARANJA joaquín antonio peñalosa

CONTRÁTESE a la primavera

para que diseñe los azahares,

es tan imaginativa la modista en velos nupciales,

sólo que trabaja unos días al año.

Los dedos de la lluvia

          esparzan dos cucharaditas de azúcar,

esponje el aire los gajos de la cúpula,

se desentienda el sol de todo el universo

para teñirle la piel con sus pinceles

         especializados en rojos,

añádase el barniz del otoño para sellar los poros,

qué envidia el pop-art y las naturalezas muertas.

         No toques aún esta naranja,

ponte primero de rodillas y adora como los

       ángeles,

fue hecha para ti en exclusiva,

       para nadie más,

como un pequeño inmenso amor

      que se cae de maduro

      que se entrega redondo.

miércoles, 2 de octubre de 2024

los diarios franceses

23.09 dice luca bocci que sus canciones ya no son complicadas, que se cansó de huir de él

Colliure refugio de locos. A sus anchas. Más galerías de arte que artistas. Mar revuelto. Promenades comidas por las olas, a rachas. Aoche, Juli y yo lo pasamos más que bien. Siento que hubiéramos navegado cualquier oleaje. Chica fácil para compartir, lo cual es un mérito. Ayuda haber vivido mucho. Concierto cerca del puerto. Banda que toca la del chipirón, y el cantante intercambia buena parte de la letra por berridos inconexos. Igual, lleva el ritmo. Plusieurs des gens bourrés. En casa ¿quieres farlopa? Y vino blanco. Follamos con pausas, ninguno de los dos tiene prisa. Dos horas. Por la mañana, del tirón. Deux pains au chocolat, s’il vous plait. El tabaco 12 pavos. Escaramujos en su balcón, alguna rosa. Juli se asoma con un batín verde muy pero que muy francés que le deja el interior de los pechos al decubierto. Vamos a la cala de Biarra. Cala encanto, como de sueño o delirio. Pará, yo hago fotos porque no me gusta salir en ellas. Anoche se rió con una cosa que dije, ahora me pide que la repita. Los franceses tienen un aire de malditos pero bien, bien hecho, eso dije. Y vuelve a reírse. Se rerríe. Y de verdad que lo creo, y creo que todo viene del gusto (total disgusto por lo demás) y del aguzado sentido de la estética, empezando por la propia. Ahí hay careta y pureza, ambas. Juli se rerríe porque ella misma es un poco asi. Viste bien. Sabe relacionarse. Es consciente de que no tiene sitio, pero sabe adaptarse a cualquier situación. Parece como si hubiera asimilado ya muchas cosas que yo todavía estoy tratando de entender. Su voz queda y sus ojos entrecerrados pueden confundirse con la desgana; es economía, sagacidad (?). Quizás sea una neurótica. No, seguro que lo es. Por dentro lleva cantidad de nubes que no se resuelven en la manifestación externa. El interés por la conmoción. La carrera del extásis. Conversar para conocer y convencer. Follar como si todo se fuera a acabar mañana. Yo me voy a Montpellier. Veré La Provence. Con suerte nadaré.


24.09 toda conquista es una huida. se revoir

Nimes. Lo que he llamado malditismo bien del francés tiene más que ver con un excentricismo exacerbado que con otra cosa. Pero hay algo de narcisismo ahí, al ser pretendidamente autoconsciente. Puf. Se toma como referencia al uno para alejar todas las demás cosas en un radio proporcional al tamaño del ego propio. Se dedica gran esfuerzo a que parezca que no se le dedica esfuerzo en abbsoluto. Y lo del gusto estético enlaza con esto último. (Me acabo de dar cuenta de que estoy generalizando muy basto pero me da igual. Me divierte bastante). Son gente leída, o por lo menos más que nosotros. Han visto más pelis, visitado más museos. No arrastran una dictadura. Eso ayuda a que sean muchísimo más intelectuales, con sus ventajas y desventajas. Y en base a esos libros y a esas pelis y a esas ficciones quieren moldear su vida. O eso me parece (desde aquí). Tal vez en este proceso se pierda algo de pureza, de impulso instintivo. Sí. Por eso hacen tan buenas comedias. Pelis de rizar elrizo, de dar otra vuelta de tuerca. Las nuestras, en cambio, suelen ser tópicas y simplistas. Una buena comedia es siempre más inteectual que emocional. Jamón, jamón, no. Todo huevos. Los nuestros. Hemingway escribe en París era una fiest que si acaso las parisinas no son tan guapas porque París está repleto de espejos. España es país de espejos negros. Como el de la dama de música para camaleones de Capote, o el nigérrimo chal de Berta G. Faet. Célia me mira con esos hermosos ojos negros. Toda ciudad que piso flota en lo extraño. Lots of people watching. Por la noche me tiemblan las piernas y me duele la espalda. El pan sabe mejor cortado con navaja, y el chocolate se derrite deprisa en las escaleras de la iglesia Saint-Roche, al sol. Las fotos de Célia en les Arènes de Nimes espero que hayan salido bien. Con las buenas fotos, se bloquea el obturador. Mi carácter poético-depresivo suele atraer al mismo tipo de chica. Modestas, muy emocionales, muy en su cabeza. No son el centro de atención ni lo pretenden. Pero saben lo que quieren y lo manifiestan cuando tocan. On dirait que salen a torear si ven la ganancia. Extremadamente pasionales. Fragilidad que han sabido controlar. Impulsivas? Todas ojeras de vivir mucho y deprisa. Suena Khruangbin. Nos gustamos mucho; follamos en consecuencia. Bajamos a la farmacia a por condones que acabamos no necesitando. Su casa sí que flota en lo extraño.

-tu as pris une photo

-oui oui

-je sorts dans la photo

-oui mais tu est tres loin

-ah. tu viens d’ou?

-españa, catalunya

-ahhh, yo estuve viviendo en barcelona 2 años. yo soy famoso, sabes?

-sí?

-sí. cada 2 minutos me piden una foto

-ah, bueno. eres actor o algo?

-no, no actor. Soy famoso por matar a alguien -se lleva el dedo índice al cuello y hace el gesto mundial de matar a alguien


25.09 tarde. fatigués. ojos grandes. fada

Uzès. Pont du Gard. Salinas de Aigues-Mortes. Aigues-Mortes.Yo conduzco. Célia se pone rara. Todo cambia de repente. Quiero entenderla, pero no se deja. El día acaba bien. Llegamos a su casa, hacemos crepes, vemos una peli y follamos. Me duermo en el sofá, pero voy a la cama pasado un rato. Mañana nos separamos y no dormiremos juntos. Nos/ me irá bien. De vez en cuando, me pregunto ¿que onda? ¿Es un juego? ¿Todo esto? ¿Pasear de la mano por Uzès? Por eso soy un poco distante a veces. Me asusta un poco. Lo veo como turismo emocional, una máscara, un entreno o un simulacro, o todo al mismo tiempo. Tu est fada.


26.09 la canción versátil. je ne sais pas

Nimes. Avignon. No me apetece escribir. Caminé mucho por Avignon. Mañana más. Veré las murallas, les remparts. Sacaré fotos. No creo que me bañe. Otro día más. Empezando a escribir como Mersault. “Porque siento que no tendría que haber dicho eso”. Dice “siento”, no “creo”. Manojo de emociones. Leyendo L’étranger. Espero que no se me pegue la depresión, el “je en sais pas”. Recuerdo el pasaje del asesinato en la playa. Se me quedó grabado en la memoria cuando lo leí a los 16 o así. Cogí el libro de la biblioteca de Figueres. “J’ai couru pour ne pas manquer le départ. Cette hâte, cette course, c’est à cause de tout cela sans doute, ajouté aux cahots, à l’odeur d’essence, à la réverbération de la route et du ciel, que je me suis assoupi. J’ai dormi pendant presque tout le trajet. Et quand je me suis reveillé, j’étais tassé contre un militaire qui m’a souri et qui m’a demandé si je venais de loin. J’ai dit “oui” pour n’avoir plus à parler”.


27.09 no hallarás otra tierra ni otro mar y la ciudad irá en ti siempre (el puto cavafis) et curiosité

Avignon. El checkout era a las 11 30 y me quedé dormido. Al despertar, sobre  la 1, llamaron a la puerta. Era la encargada. Anoche tenía el pelo revuelto y parecía algo sucio. Morena de facciones árabes, duras, exóticas aunque poco atractivas. Estuvimos hablando un rato y me dijo que era de Alicante, en la otra punta de Girona, dijo. Yo le conesté que estaba bastante cerca. Me acompañó a mi haitación para asegurarse de que odo estaba bien y al subir las escaleras pude ver que no tenía mal cuerpo. Me atrajo. Me enseñó la habitación, hablamos de algunas cosas sin importancia, nos deseamos buenas noches y se marchó. Ahora son las 6 de la tare y estuve todo el día viendo Avignon. Había un festival con expos y talleres repartidos por toda la ciudad. En un taller de plantas comestibles probé la menta cola y el pesto de matojos. Todo me lo explicó un hombre algo raro y agradable. La gente con la que hablé fue muy simpática conmigo. Creo que al principio no saben que no soy francés y solo piensan que soy retrasado o algo. Las chicas son hermosas. Algunas me sonrieron. Me he sentido fuera de lugar alguna que otra vez, con la mochila a cuestas, transitando las mismas calles más de una vez. Soñé con ¿Ana? Parece una tontería, pero siento que le pasó algo. Cuando la vea quiero abrazarla, como en el sueño. Quizá le pregunte si le pasó algo, como en el sueño. O quizá no me atreva ni a mirarla, como en el sueño.


28.09 estados alterados de consciencia et appartenir

Montpellier. Concierto de Acid Arab e Irene Drèsel. A partir de las 7 no recerdo nada. Luego fuimos a casa de Antoine y después de eso a un club. Estoy escribiendo esto el día 2 de octubre. No tiene sentido rememorar la noche en detalle; si no lo escribí al día siguiente, las emociones y las sensaciones se fueron con la música. Además, ya están las fotos. Pero puedo hablar de la despedida. Cuando llegamos del club esutuvimos en casa escuchando música y hablando. Célia, Antoine, Mathieu y yo. Luego se despertó Six pero se marchó enseguida. Algunas veces hablé demasiado, como me pasa con el m. Parecíamos una pequeña familia en aquel salón encantador. Las anillas cuelgan de la biga de madera que atraviesa el salón, Célia se ha puesto un jersey de flores y los alegrísimos colores van a juego con su inmensa sonrisa, Mathieu baila, se balancea, deambula y practica sus pasos para el día en que conozca por fin a su crush, la ninfa Irene Drèsel, Antoine se ha cambiado la ropa por un albornoz y tiene aún el porte elegante y esa forma tan curiosa e infantil de mirar desde el sofá, refugiado bajo un castillo de mantas, y yo ¿qué hago yo? Fumo, y de vez en cuando me subo a las anillas y doy la vuelta hacia atrás y adelante, como un apredos, mirandndiz de simio sobrestimulado por la coca. Llevamos un rato todos tumbados en el sofá, mirando el techo, y hablamos y bromeamos acerca de la estúpida y rebuscada complejidad del francés, que yo adoro, y es Mathieu quien habla y todos reímos, y en esa risa hay una liberación tan cómplice y entrenada que parece que llevemos así todo el día, y sin embargo llevamos así todo el día. Le enseño a Célia la llave de judo que el tío de Dylan y Damien me enseñó en un after, y jugamos a ver si puede tirarme al suelo sin usar las manos. No puede. Antoine nos mira desde el sofá y, a pesar de que no lo veo, sé que sonríe y da gracias, y fabula y envidia un poco, y cree, de verdad que cree, que hacemos buena pareja y que esto es los que nos salva a todos un poco, y con esto quiero decir estas mañanas de liada, estos círculos concéntricos o espirales en las que se ve uno envuelto de vez en cuando, y tan a gusto.


29.09 ariós

Domingo. Siempre buen día para los cierres. Llegamos a casa. Dormimos. Despertamos. Follamos. Célia se tumba bocabajo con las piernas juntas, y así es como me corro. Café, fumamos en la terraza. Suena Comerte entera. Hago espaguetis con pollo y nata y mozzarella. Comemos viendo Soul Train y lives de James Brown. Oh, por favor, que hayan salido bien las fotos que le hago a Célia… Nos besamos. Me preparo. Nos besamos mucho. Me lleva al punto de encuentro. Nos despedimos y creo que nos queremos. Duermo durante casi todo el viaje, como Mersault, y me voy a casa. 


El bus rugía.

Yo me iba a casa en octubre.

Todo el mundo se va a casa 

en octubre.

J. Kerouac

miércoles, 21 de agosto de 2024

emily dickinson no tiene donde dormir y por eso duerme con las olas

en un sueño vi a Emily Dickinson metiéndose en el agua, y el mar estaba encrespado y las olas eran enormes y yo intentaba seguirla o salvarla pero cuando quería darme cuenta ya había desaparecido, y entonces desperté. no sé si era Emily, pero si era alguien debía de ser ella, pues es Emily quien escribió estoy fuera con faroles, buscándome a mí misma, pues sí, estoy fuera pero me he pasado la noche entera buscando los faroles, y por el camino, que es de huesos pulidos que brillan de un blanco como de olvido o desmemoria, he ido oyendo cantos y acariciando estatuas, y se me ha endurecido el corazón hasta conservar la misma vida que un talismán. por algún motivo, recuerdo con mucha más claridad las cosas tristes. Pau tiene cáncer de estómago y fuma fentanilo a diario, Toni se pincha caballo y su hijo le dice que como vuelva a quedarse dormido en el bus dejará de verlo, Carlos vuelve a casa, y lleva tres días despierto, deambulando por los zulos en los que se reencuentra con viejos amigos perdidos. tanta pena. yo me pasé bailando el domingo entero cuando debería haber estado trabajando y vuelvo a estar sin dinero. quiero irme lejos. meter todo lo bonito en una maleta, como las chicas, como Elia y como Azhar y como Laura y como Paula y como Ana, o como los niños y sus carcajadas (Laurien y Julia no se despegaban de mí y nunca habían probado los petazetas), o como la comida (las cerezas del Retiro o las uvas de aquella mañana a las orillas del Júcar)... quiero meter todas esas pequeñísimas lindas piedras tan a la fuerza engastadas en la memoria y desandar el camino, y que a la vuelta este ya no sea de huesos sino de hojas calientes, y que yo vaya descalzo y que el talismán se vaya agrietando un poco a cada paso y que se abra como una rosa el corazón y que las estatuas no me cuenten desgracias y que no haya estatuas, sino puertas y cabañas y hogueras y lámparas y faroles, por fin faroles, donde dejar de estar fuera para empezar a estar dentro, encontrándome a mí mismo

lunes, 17 de junio de 2024

rilke

Estoy demasiado solo en el mundo, pero aún no lo bastante

para santificar cada hora.

Soy demasiado insignificante en el mundo, pero no lo bastante pequeño

para ser como una cosa ante ti,

oscura e inteligente.

Quiero mi voluntad y quiero acompañar a mi voluntad

por los caminos, hacia la acción;

y quiero en tiempos silenciosos, como vacilantes,

cuando algo se acerca,

estar entre los sabios,

o estar solo.

Quiero ser el reflejo de tu cuerpo entero

y quiero no ser nunca ciego o demasiado viejo

para guardar tu densa y oscilante imagen.

Quiero desplegarme.

No quiero quedar doblegado en parte alguna,

porque allí donde estoy doblegado, estoy falseado.

Y quiero mi sentido

verdadero ante ti. Quiero describirme

como una imagen que he visto

largo tiempo y de cerca,

como una palabra que he comprendido,

como mi jarra cotidiana,

como la cara de mi madre

como un barco

que me llevó

a través de la tormenta más mortal.

jueves, 2 de mayo de 2024

sábado, 20 de abril de 2024

La noche más rara de mi vida

Ketazo kolokon Morao del revés

Llegamos a art en patinete volando por Madrid río como pájaros de fuego hermosos en la noche más adentro cada vez

En la sala los espacios se desdoblaban al tiempo que mi ego se plegaba sobre sí mismo

Me puse a pensar en la ridiculez del concepto persona

En tanto que organismo dotado de personalidad, emociones y deseos propios

Bailé y se me pasó

En lo que bailaba me vi besando a una chica de flequillo rubio

Y ya estábamos en el cuarto oscuro

Luego flashes

Caí bien y mal

Partes iguales

Contra mí y a mi favor

Sin detenerme

Todo el miedo que atesoro

Lo provoca la gente

a carlos estuvo a punto de darle algo

Esperamos y volvimos a esperar 

Parados en medio de la calle como estatuas lo único vivo nuestros ojos inyectados en sangre quizá demasiado vivos

Esa visión penosa y alegre de dos chicos jóvenes drogados claramente fuera de tiempo (ya son las 11) y de lugar (calle arenal, domingo) peleándose con unos patinetes de alquiler que dios no quiere arrancar esta mañana

Los habíamos cogido tan solo 30 metros antes pero Carlos se cayó e insistía en ser capaz de llevarlo

Sudando, los ojos como platos, la mano que antes se llevaba constantemente a su alterado corazón ahora se protege el codo; se ha hecho daño pero eso ya lo sabrá mañana

Esto no tiene gracia

Y sin embargo es lo más gracioso 

Que pasó aquella noche

Espero que las cosas se arreglen dentro

Y pronto

Anoche volvimos a salir

Ket, 2c, pastis, vodka y red bull

Ardí a bailar

Creo que le gusté al camarero

Me invitó a una copa, yo a un chicle

K hole, chem sex, drum breaks, chicas que te pegan el dengue si les dejas pero que en realidad solo quieren que las escuchen 

Disocié un rato en el lavabo, luces de neón azul

Podría haber acabado muy mal

Ni hablar podía 

Estaba ocupado soñando los volúmenes equivocados de las salas 

Volví a dudar del concepto persona

Quisiera haber leído más filosofía para tener las palabras

En un portal un hombre me cantó flamenco

Y me removió 

Acabamos en un piso de after y me sentí un extranjero

La keta es un aeropuerto desierto y resplandeciente 

Toda superficie nítida y el sol de la mañana reverberando en los mármoles 

Pero es un plató, o como en sinecdoque Nueva York, una nave kilométrica, y detrás, no hay nada

Limpia sensación de extraterrestrialidad

Espacio liminal

La oposición más fundamental de todas: presencia y ausencia

Hay algo inquietante en lo que debería no estar, y está 

Pero el horror más abyecto y sutil es el

 que provoca lo que debería estar, pero no está 


lunes, 19 de febrero de 2024

posdata

Pd: ahora siempre digo que vi chimpancés

pero no es verdad no fui yo quien los vio

sino tú, y a través de tus ojos los vi yo

y a través de los años y de los eslabones

que nos separan a ti y a mí de ti y de mí

y a los delicados chimpancés 

de nosotros

tan poco modernos.

Si dios llora 

cada una de sus lágrimas 

es un chimpancé y un tú 

y un yo.

En la mesa del salón 

descansa un librillo

que nadie ha movido en días.

En la portada, la acuarela 

de una higuera.

Dentro, un nombre.

Manuel García Herrera.

Mi padre fue a su velatorio

y trajo el librillo

que nadie ha movido en días.

“Nunca, nunca

te olvidaremos”,

reza la tercera página.

La cuarta está en blanco,

y es la que queda bocarriba.

Porque quién ha vivido en el presente

cuando hay tantísimo del futuro que continúa sin nosotros.

Una muchacha dice se acabó

en mitad de la noche de un invierno largo

como recortando por la línea 

de puntos que es un amor

que es un tristísimo olor de boniatos

asados que es un techo con agujeros

por los que se ven las estrellas como

receptáculos de atrasada esperanza.

Después de follar, cada uno se viste a sí mismo.

Echo de menos la ciudad. El oro 

por encontrar. Los reflejos. Una tierna 

violencia de espacios ocupados, correr

tras un ansia sin nombre. La luna ladrando ventanas.

Huehuecoatl; el coyote viejo y bromista que baila y se burla de otros dioses, instiga guerras entre los hombres, solo por diversión. Guía de los jóvenes, los asombra con su pragmatismo y astucia. Junto al fuego, ambos sacamos su carta.

Seguro que trecuerdo cosas de ti que tú has olvidado.

“Os hablo de solidaridad con los estudiantes y los obreros y vosotros me habláis de travelings y planos generales ¡Sois unos imbéciles!” Godard

- No saben que todo se convierte en polvo.

- Sí los sabemos, y aún así amamos.

- Y aún asi bailamos.

En un sueño, Truffaut le enciende un cigarrillo a Luis Buñuel, y la colada de lava se traga las margaritas, que no tienen ni tiempo de arder.

El icono de Judas en una última cena se retira con un diablillo en el hombro, pero su halo permanece, con la silueta de su perfil recortado en su interior.

Dejar todo atrás. Fácil. Matices.

Deleuze corrige: 

“Incluso cuando es la chica más encantadora, es una terrible devoradora. No por su alma, sino por sus sueños. Desconfiad del sueño de los otros, porque si estás atrapado en un sueño ajeno, estás condenado. No os dejéis atrapar nunca en el sueño de los otros.”

“Agradable, estéril atmósfera.

Hipnóticamente caucásica.

El batido de chocolate es exageradamente caro

y al mismo tiempo fácil de robar:

otra de las pequeñas pruebas de dios”.

4 de 5 estrellas.

Gente entrenando cuervos con recompensas más jugosas cada vez, hasta que les traen billetes. 

Chloë Sevigny se aburre si tiene donde dormir.

Alguien hipotetizó el otro día “si cagáramos turquesa…”

Thuram, el senegalés que vende DVDs piratas en el paseo, sabe más de la revolución cultural que tú. Le pedí que me trajera la competición de lanzamiento de crackheads, que a lo sumo pesan unos 60 kilos.

Ni siquiera eres capaz de soñar un sueño entero, ¿verdad?

Broma de bar sumeria: un perro entra en un bar y dice: no veo nada. Abriré esta.

Que le jodan a JJ Cale, a Frank Ocean

a las migas de pan en el bolsillo de

tu bonita camisa a vestir bien

al paseo entre la hojarasca del parque

que le jodan al misterio y a la persecución

al puto secreto de la vida a la puta ley de atracción

que le jodan al buen gusto al infierno (que nunca

son los otros) a vivir en el intersticio de 

la vidas de los demás

que le jodan a las infancias que se entienden cuando te haces viejo 

al cartero a los diplomas que le jodan a fingir pasión por un trabajo que

quemarías si no te mantuviera vivo a los cisnes

a la salamandra a todos los animales que pueblan la tierra

que le jodan a los colores todos ellos a los amaneceres anaranjados todos ellos

a los atardeceres anaranjados al zumo anaranjado de naranja

que le jodan a la oposición más fundamental de todas:

presencia y ausencia

déjame ser ciego, dame la verdad y devuélveme a mi chica

para que mi alma pueda cantar

- Y aún así bailamos

¿en paz?

¿en paz?

miércoles, 10 de enero de 2024

Sin el ejercicio adecuado el cuerpo se devora a sí mismo

Sin el cuerpo adecuado el alma se devora a sí misma

Sin el alma adecuada el mundo se devora a sí mismo, a ti, a mí, a todos nosotros

Sin el sentido apropiado la eternidad devora al instante, eternamente

Sin un tú apropiado me devoro a mí mismo devorándote 

Sin un yo adecuado, ¿podréis por favor devorarlo todo como soles moribundos?

Solo por saberlo

martes, 21 de noviembre de 2023

A Ichiko

¿eres dueña de ti 
misma? ¿te enfer
ma este país? ¿al
guien recuerda el 
sueño? ¿qué pasa 
con toda la electri
cidad que se esca
pa misteriosamen
te al espacio?

                                                                                                ¡qué triste para los ángeles 
                                                                                                 que miran hacia abajo!


¡otra vez! mejor viajar con esperanza que llegar
¡otra vez! vuelve el caballo;     trae cadáveres
                                                  demonios, rododendros y el "tercer ojo"
                                                  brillando en la oscuridad
                                                  rayos de sol para los ciegos


llevo el lucero del alba buscando una casa entre las nubes
                llevo el lucero del alba he visto el futuro y no funciona
                                llevo el lucero del alba quiéreme-         y dímelo a veces

¿quién dice que nos estamos muriendo?
animales a través de los cuales puedo ver
jardines de la memoria                      vuelan lejos,                                                                                                                                                               
pero siempre                                                                                                                                                      permanecen                                                                                                                                                      azules


miércoles, 8 de noviembre de 2023

los fumones románticos

Si se pudiera simplemente responder fumar, ay qué fácil sería. Fumando, he estado todo el día fumando. Comí dos veces, y poco. Últimamente apenas como. Prefiero fumar. Y cómo fumo. Y lo bien que fumo. Soy un fumador modelo. Deberían pagarme por ello. Y para ello. Modelo de Marlboro. Y entonces la gente de Lucky Strike se interesaría por mí y me harían un contrato de exclusividad. Y a mí me costaría dejar de fumar Marlbroro para empezar a fumar Lucky Strike. Pero lo haría. Y me mandarían a Delhi de viaje de negocios. A una convención de fumadores. En la India se fuma mucho. Y en Japón. Así el tabaco me daría para vivir aunque me matase. Ahora solo me mata. Y me quita el hambre. Hay una relación estrechísima entre romanticismo y tabaquismo. Pienso en los intelectuales del XX. Franceses fumando con el cigarrillo entre los dedos corazón y anular. Existencialistas. Jóvenes militantes de ideas en absoluto racionales. Generales del ejército. Soldados atrincherados. Trompetistas, cellistas, baterías de free jazz, de cool jazz, profesores de teoría de la literatura, maquinistas, faquires, tragafuegos, tragasables, loteros, fotógrafos de guerra, fotógrafos de calle, de casa, de ascensor, poqueros, chulos con sus putas, padrotes con sus hijotas, camareros, chefs, mozos de almacén, becarios, notarios, becarios de notarios, curadores de museo, curanderos africanos, baristas, street performers, el hombre de hierro, el oficinista congelado en el tiempo, el malabarista del semáforo, las monedas en la mano del pobre, el abrigo andrajoso del refugiado, el olor agrio de la fruta podrida, la nobleza simple en la mirada de la lavandera, la simpatía del puestero de castañas, la palabra "moniatos" escrita en su pizarra, el diputado de Vox de mi pueblo, que se llama Willy y se hace llamar el "azote del pueblo", que me contó que su hijo le salvó la vida cuando cayó inconsciente al lecho del mar y su hijo se tiró de cabeza y no le alcanzó y se volvió a tirar y, cogiéndole de los pelos lo arrastró a la superficie salvándole la vida, y la angustia que le entra a uno cuando vuelve al tráfico tras pasar dos días en Jóncols, donde todo es apacible y no existe la prisa, y hay un orden natural donde todo estímulo, movimiento, gesto, fenómeno, se espacia y encuentra su lugar preciso, tal y como si hubiera cruzado un océano de tiempo para insertarse y establecerse, y todo esto tan ajeno a uno que uno intuye que no podría cambiarlo ni aunque quisiera y se limita a la acomodación de los sentidos, y eso que se dice de que has entendido algo si eres capaz de explicarlo con tus propias palabras, y de cómo creo que no soy capaz de explicar absolutamente o prácticamente nada, y de cómo creo que si algo me define es un verso de Martín Adán dado la vuelta: "nací en una ciudad. No sé ver el campo", pues nací en el campo, no sé ver la ciudad, y seguramente mis empeños en verla, o en aprender e instruirme en cómo empezar a verla hayan fracasado puede, y solo puede, que estos esfuerzos hayan sido del todo contraproducentes, y la ciudad sea indómita, no se resigne a la cabalgadura ni se someta al entendimiento del hombre o mujer que no la haya entendido ya, de sopetón, instintivamente, y de que tal vez ya sea demasiado tarde o yo demasiado lento, como el sexo lento, que al principio eleva y luego aburre, y el ensimismamiento de los afters, un ambiente muy curioso y concreto, regido por unas normas casi sobrenaturales, pero con un funcionamiento interno tan rígido, calculado y natural como el de una máquina cuidadosamente engrasada (acaso el correlato conductual de la droga), en fin, en los afters uno está más para dentro que para fuera, y paradójicamente más cercano a los demás que en cualquier otro contexto, salvo quizás por los despertares, de modo que a uno le sale su estado interior a cada frase, su diálogo consigo mismo es su diálogo con su interlocutor, las emociones a flor de piel, mientras vayas echando eso va tirando, como ramas al fuego, y su ánimo es total e irremediablemente contagioso. Uno debe poner de su parte para que no caiga el techo encima de las cabezas. Uno puede provocar la caída del techo encima de las cabezas con un solo gesto, pero se cuestiona y luego dónde vamos qué nos queda y no nos queda nada. Uno es un sastre y el traje es la noche, que a menudo toma forma de sima vaporosa o de cementerio, y el único cometido es remendar ese traje hasta que su rigidez dificulte tanto el movimiento que paralice, y es cuando paraliza cuando puedes ver a tu propio fantasma entretenido a tu lado, y te sugiere pensamientos del todo acertados sin embargo nada convenientes, pensamientos relacionados con el eterno retorno o con la dictadura del garrote y el dinero, y entonces es cuando ves la locura de una muchacha brotarle de las sienes y te apena ella y te apena su fantasma divirtiéndose a su lado en este inocente juego de niños tontos, y no puedes hacer más que irte cuando es el momento de irse. Ha sido el verano de éxtasis. Literal y figurado. He bailado más en cuatro meses que en toda mi vida. Terminar "los detectives" me dio unas ganas tremendas de follar, de reír, de besar, de vivir un día más. Así que me bañé. El agua estaba tan fría que ardía. Nadé un poco y me sequé al sol, le di un beso a Ana y pensé en varias cosas Bolaño y no Bolaño.


En que "los detectives" trata de la melancolía joven. Todo está dispuesto, al alcance de nuestras breves existencias, sin embargo nuestra ingenuidad no opaca nuestra melancolía, que cada vez es más grande porque cada vez nos alejamos más y más y vamos entrando sin quererlo en espirales concéntricas, y no podemos escapar de nuestro destino, que es bello y trágico y enternecedor y el consuelo definitivo, pero al que llegaremos enfebrecidos. Ganas de coger toda la noche, de engullirla para olvidar que tenemos las venas llenas de miedo. Nuestras miradas, eso sí, siempre fijas, valientes y puestas sobre el camino.


En que en su Discurso de Caracas: "¿Qué es una escritura de calidad? Pues lo que siempre ha sido: saber meter la cabeza en lo oscuro, saber saltar al vacío, saber que la literatura básicamente es un oficio peligroso. Correr por el borde del precipicio: a un lado el abismo sin fondo y al otro lado las caras que uno quiere, las sonrientes caras que uno quiere, y los libros, y los amigos, y la comida. Y aceptar esa evidencia aunque a veces nos pese más que la losa que cubre los restos de todos los escritores muertos. La literatura, como diría una folclórica andaluza, es un peligro".


En algo García Madero: "Comí sentado en la cocina, en silencio, pensando en el futuro. Vi tornados, huracanes, maremotos, incendios. Después lavé la sartén, el plato, los cubiertos, recogí las migas y descorrí el pestillo de la puerta que daba al patio. Antes de salir, apagué la luz". Jaja. Me pasa.

"23 de diciembre 

Hoy no pasó nada. Y si pasó algo es mejor callarlo, pues no lo entendí".


En que no hay nada detrás de la ventana más que el vacío que hemos estado persiguiendo.


En algo Angélica Freitas:

"X

no debías casarte
con alguien que no te
lleva a pescar
o a ver la puesta de sol
en el desagüe de la bañera
o en la cumbre de un cerro
hay pocos lagos
en dinamarca, ella dice,
y me ofrece un
caramelo
masticable
cubierto de chocolate
medio amargo,
la montaña más
alta de dinamarca
tiene 173 metros
cien veces más que tú,
mi amor, y le di
caramelos"
"XI

no debías casarte
con una subversiva
que lleva una máuser
debajo del poncho
y calzones
de algodón crudo
que ve a godard
y eructa coca-cola
que anota en
los márgenes de la página
de los compendios poéticos
de las ediciones gallimard
“lindo!” o
“how true!”


En algo Frank:

"Onward to the West. Where I come from 
where I'm going. Indian Country. Gold.
Oh say can you see Alma. The darling
of Them. All her friends were artists.
They alone have memories. They alone
love flowers. They alone give parties
and die. Poor Alma. They alone".

"Adelante hacia el Oeste. De donde vengo
a donde voy. País indio. Oro.
Oh dime puedes ver a Alma. El cariño
de Ellos. Todos sus amigos eran artistas.
Ellos solos tienen recuerdos. Ellos solos
aman las flores. Ellos solos dan fiestas
y mueren. Pobre Alma. Ellos solos".

"Si te parece
que tengo labios de lavanda bajo las hojas del mundo
debo apretarme el cinturón".


En que ayer por la mañana vino Ana y trajo cruasanes. En que reímos, lo hicimos en mi cama. En que este finde quiero escaparme a la montaña y voy a intentar convencerla!

jueves, 19 de octubre de 2023

Retrato del artista reincidente

Amanecía, y Ferran caminaba decidido pues sabía hacia dónde. En los últimos días, había sufrido una metamorfosis: ahora era un artista. A sus 42 años había, al fin, encontrado una pasión. Y el hecho de tener una obra de la que preocuparse le satisfacía y calmaba. Hasta ese momento, su vida se había asemejado a un laberinto siniestro que él se limitaba a husmear, persiguiendo el rastro de algo que no sabía lo que era y, a su vez, huyendo de una fuerza extraña que lo perseguía. Pero esos días habían quedado atrás. Ahora era como si los muros de ese laberinto se hubieran venido abajo y tuviera, ante él, un enorme páramo en el que correr contra las estrellas. La noche anterior, sin ir más lejos, había pintado un “VIVA ESPAÑA”. Todas eran del rollo; consignas vacuas aunque poderosas, constitucionales aunque franquistas. Las realizaba encapuchado, metido bien adentro de la noche, con fat caps baratos del chino y una dudosa precisión caligráfica, y procuraba, haciendo gala de un espíritu artístico moderno y planificador, totalmente alejado de la bohemia comúnmente trituradora, que fueran visibles desde la carretera. Y ahí estaban. Técnica: aerosol sobre concreto. Movimiento: Impresionismo concreto postlaberíntico. 


Bueno, que amanecía. Amanecía, y Ferran caminaba decidido pues sabía hacia dónde. Sin embargo, esa mañana era distinta. Vestía igual que la noche anterior, con una variación: ahora llevaba un chaleco reflectante. A raíz de un incidente con la policía en sus tiempos de ultra perico, tenía que prestar, a la comunidad, nada menos que 40 horas de sus servicios de limpieza. Y su cometido era devolverle el blanco a las paredes. Así que amanecía, sí sí, y Ferran caminaba decidido pues sabía hacia dónde: hacia el suicidio artístico. Hacia la destrucción su obra. O la culminación, según se vea. Una obra de compleción inversa. De ida y vuelta. Y Ferran se sentía bien, con la convicción visceral del activista que arroja una lata de salsa de tomate sobre Los girasoles, o la locura del húngaro loco que, pongamos, mutila La pietà. De ese modo, pintando de noche y borrando de día, se estaba autocreando empleo. Podría decirse que era más próximo al emprendimiento que a la delincuencia. Amanecía, claro, como ya sabemos, y aunque lo intentara, a Ferran le era imposible recordar el laberinto. Sus ángulos. Sus muros. Ahora solo los pintaba.