domingo, 27 de mayo de 2018

sobre cigarrillos

estos dos textos forman parte de la cara b del single <<El artista>>, de Hidrogenesse. Uno es un poema de Apollinaire; el otro, la letra de <<Dieu fumeur de havanes>>, de Serge Gainsbourg.

Ma chambre a la forme d'une cage                                    Mi cuarto tiene la forma de una jaula.
Le soleil passe son bras par la fenêtre                              El sol entra su brazo por la ventana
Mais moi - qui veux fumer pour faire des mirages             y yo, que quiero fumar para hacer figuras,
J'allume au feu du jour ma cigarette                                  enciendo al fuego del día un cigarrillo.
Je ne veux pas travailler - je veux fumer                           Yo no quiero trabajar. Yo quiero fumar.
                         
                   - Apollinaire

Dieu est un fumeur de havanes. Je vois ses nuages gris
Je sais qu'il fume même la nuit, comme moi ma chérie.
Tu n'es qu'un fumeur de Gitanes. Je vois tes volutes bleues
Me faire parfois venir les larmes aux yeux. Tu es mon maître après Dieu.
Dieu est un fumeur de havanes. C'est lui-même qui m'a dit, 
que la fumée envoie au paradis. Je le sais ma chérie.
Tu n'es qu'un fumeur de Gitanes. Sans elles tu es malheureux
Au clair de ma lune, ouvre les yeux pour l'amour de Dieu.
Dieu est un fumeur de havanes. Tout près de toi, loin de lui
J'aimerais te garder toute ma vie, comprends-moi ma chérie.
Tu n'es qu'un fumeur de Gitanes et la dernière je veux
La voir briller au fond de mes yeux. Aime-moi, nom de Dieu!

                           - Serge Gainsbourg

- Dios es fumador de habanos. Puedo ver sus nubes grises.
Sé que fuma incluso de noche. Como yo, cariño.
- Tú eres fumador de Gitanes*. Haces unas volutas azules
 que me hacen saltar una lágrima. Eres mi señor después de Dios.
- Dios es fumador de habanos. Él mismo me lo explicó: 
fumar puede llevarte al paraíso. Así lo creo, cariño.
- Tú eres fumador de Gitanes. Sin ellos no eres feliz.
Ya se ha hecho de noche, mírame. Mírame, por el amor de Dios.
- Dios es fumador de habanos. Estoy más cerca de ti que de él.
Yo quiero tenerte para siempre. Créeme, cariño.
- Tú lo que fumas son Gitanes y el último quiero verlo
consumiéndose ante mis ojos. Ámame, ¡por Dios!

* Los Gitanes son unos cigarrillos franceses. Tabaco negro, al estilo de los Ducados. En su paquete aparece el contorno de una bailarina gitana entre volutas de humo blanco. 

miércoles, 16 de mayo de 2018

el mundo está en llamas
mírame
antes de que emborronen
el cielo

sábado, 21 de abril de 2018

ALINA

Hay cosas que no puedes contar a la gente. Que son una llama en un campo que se pega al suelo y acaba con todo. (Se lleva la mano al estómago y luego la acerca a la garganta mientras la agita con desgana. Cuando termina de hablar, vuelve a posar la mano sobre el volante y fija la vista en la carretera).

miércoles, 4 de abril de 2018

por el sendero áspero, a las estrellas

solo hay unos cuantos versos buenos
en la poesía de la huella en la tierra
pero el caso es que son tan buenos
que vale la pena esperarlos
cubriendo la cara con las manos
y viendo a través del hueso si es necesario

si algo se les asemeja
son las hojas anaranjadas
por una tarde en contorno
izadas como yemas batientes;
les acaba llegando su noche
sin embargo mientras tanto
portan la luz a cuestas

domingo, 1 de abril de 2018

Los años de colegio

Recuerdo los años de colegio con ternura. Los dos últimos especialmente. Tuve una tutora llamada Susana con la que hablé en verano del año pasado, durante las vacaciones, mientras trabajaba. Su cuerpo espigado, y firme aún, parecía remover el pelo sensualmente ensortijado a cada paso, sacudiéndolo como a un maizal dorado a los brazos abiertos del sol. Una mujer muy sugerente. También tuve una prudente tutora llamada Teresa. El caso es que estaba subordinada a una pequeña incomodidad con la que, pragmáticamente, había aprendido a convivir. Tenía un dedo gordo de un pie enorme, hinchadísimo y sonrosado, que en consecuencia le dejaba poca elección a la hora de calzarse. En invierno usaba unos zapatos desiguales, el del pie afectado era unos cuantos números más grande, y en verano sandalias de dos correas, con lo que dejaba a la vista aquel particular tubérculo suyo. Recuerdo que a todos nosotros nos embargaba una creciente curiosidad. Sin embargo, nunca preguntamos. Debía de ser una lectora formidable, porque en algunos viajes en autocar jugábamos a juegos de palabras, y ella siempre salía del paso sin dificultades. En sus horas de expresión escrita descubrí lo reconfortante de las letras. Esto lo escribí en sexto de primaria, en una de esas horas. Creo que Isaac no lo ha leído nunca, salvo por la vez que lo recité en clase. Quizá se lo regale algún día.
Sobre mi amigo Isaac
Posee unos ojos que se asemejan a un trozo de corcho ennegrecido al fuego. Sus manos, sudorosas y a la vez calientes que parecen untadas con mantequilla, sostienen, muchas veces, un lápiz harto de diseñar dibujos imposibles y de ser un escribano profesional por culpa de dicho ser. Su pelo azabache describe una noche gélida y sepulcral en una ciudad fantasma.
Su personalidad, a pesar de ser torpe y muy original, es prudente, pero a la vez miedosa, además de amable. Por eso cuando te hablan de él, te lo imaginas con un nimbo grandioso encima de su cabeza. Además, cuando le preguntan algo cuya respuesta es muy larga, te responde lacónicamente, como si fuera de otro universo. 
Suele vestir con chándal colorido y zapatillas de deporte. A veces puede ser un estúpido sabiondo y creído, pero aun así sigue siendo mi amigo.
Poema de Bukowski sobre el recreo.

los eternos patios de recreo

los patios de recreo eran un espectáculo de terror: los bravucones, los
raros
las palizas contra la cerca de alambre
nuestros compañeros de clase mirando
contentos de no ser ellos las víctimas;
nos apaleaban bien y bonito
una y otra vez
y después
seguían
burlándose de nosotros todo el camino a casa en donde frecuentemente
nos aguardaban más palizas.

en el patio de recreo los bravucones definitivamente hacían su ley,
y en los baños y
en los bebederos eran
nuestros dueños y nos repudiaban a su voluntad
pero nos mantuvimos fuertes a nuestro modo
nunca rogamos por misericordia
y afrontábamos las cosas con rectitud
y en silencio
el terror nos iba endureciendo
un terror al que más tarde le daríamos un buen uso
y curiosamente
conforme nos fuimos haciendo más fuertes y más valientes
los bravucones paulatinamente comenzaron a retirarse.

primaria
secundaria
preparatoria
crecimos como plantas extrañas y descuidadas
nutriéndonos como podíamos
floreciendo con el tiempo
y más tarde cuando los bravucones intentaron ser nuestros amigos
los rechazamos.

luego llegó la universidad
en donde bajo un nuevo régimen
los bravucones se disolvieron casi completamente
aumentó nuestro número y el suyo se redujo.

pero entonces surgieron otro tipo de bravucones
los profesores
a quienes había que enseñar la dura lección que nosotros habíamos aprendido
brillábamos con rabia
con magnificencia y sin complicaciones
las alumnas del colegio quedaban consternadas ante nuestra resolución
y nuestro descaro
pero nosotros las pasábamos de largo
esperando por las luchas más grandes que aún nos aguardaban ahí afuera.

luego cuando tuvimos que afrontarlas ahí afuera
fue una vez más con la espalda contra la cerca
enfrentándonos nuevamente con otros bravucones
profundamente arraigados en la sociedad
jefes y personajes similares
que tratarían de ponernos en nuestro lugar en las décadas que estarían por venir
por lo que comenzábamos todo siempre de nuevo
en la calle
y en pequeñas e insanas habitaciones
habitaciones siempre oscuras [aun] a mediodía
duramos y duramos así por años
pero nuestro entrenamiento anterior nos permitió subsistir.

y después de lo que parecía
una eternidad
finalmente vislumbramos la luz que nos condujo al final del túnel.

fue una victoria insignificante aunque satisfactoria
sin cantos para vanagloriarnos porque
sabíamos que habíamos obtenido nuestras ganancias poco a poco
y que habíamos luchado muy duro para llegar a ser libres
tan sólo por el placer de serlo.

pero incluso hoy mantenemos viva la imagen del conserje de la escuela primaria
con su escoba
y su rostro fatigado;

conservamos viva la imagen de las niñitas de rizados
y relucientes cabellos cuidadosamente cepillados
con sus vestidos recién almidonados;

la imagen de los rostros de los profesores
replegados en su profunda tristeza;

recordamos el sonido del timbre de recreo;

el césped y el campo de baseball;

la cancha de volleyball y su red blanca;

la sensación del sol brillando allá en lo alto
vertiéndonos sus rayos como el jugo de una mandarina gigante.

y pasó mucho tiempo antes de que pudiéramos olvidar
a Herbie Aschcroft
nuestro principal verdugo
sus puños tan duros como rocas
arrinconándonos contra la cerca de alambre
mientras escuchábamos los ruidos de los automóviles que pasaban sin detenerse
y percibíamos como el mundo a nuestro alrededor seguía girando
sin que rogáramos por misericordia
y al regresar un día tras otro y tras otro y tras otro
a nuestras clases
las niñitas nos contemplaban tan tranquilas y seguras
al ocupar sus asientos
en aquél salón repleto de pizarrones y de tiza
mientras pendíamos lúgubremente de nuestro obstinado desdén
a causa de todo aquel terror y toda esa lucha
aguardando por algo mejor
que pudiera reconfortarnos
en aquél inolvidable
mundo de escuela primaria.

sábado, 31 de marzo de 2018

y entonces vino al mundo, tan reluciente y tan amplio

la profecía del apocalipsis es de un optimista
siempre de un optimista que prefiere ver el mundo sano
antes que cochino y desgajado el hueso de la carne del alma
incluso tú podrías prever el apocalipsis con más o menos fortuna
basta con humildad y un poco de tinta
aunque tampoco es necesario ver mundo
un feto me dijo una vez que prefería no salir
había soñado que las paredes del útero estaban recubiertas de espejos
algunos de ellos colocados de forma que se veía una y mil veces
empequeñeciéndose en la lejanía sin horizonte visible
aquello debió de abrumarle porque de allí salió cambiado
el azufre en la garganta se tradujo en llanto
y entonces vino al mundo, tan reluciente y tan amplio

una bolsa de hierba en la prótesis de un surfista atacado por un tiburón, en Santa Monica, California
una alfombra árabe bajo los pies ennegrecidos de un faquir mordido por una cobra, en Nueva Delhi
un gorila y un plátano, sobresaliente el chillido del pequeño fruto en contraste con el negrísimo pelaje del animal que sin embargo lo trata con una delicadeza tan moderna, en la espesura del Congo
el papel fotográfico sumergido en el líquido revelador, y la espera y el cosquilleo de la luz roja, en el laboratorio de un instituto del barrio alto de Lisboa, Portugal
el nylon de las cuerdas de la guitarra rasgadas por un apenado gitano zíngaro, alrededor de la Medianoche
un kayak solitario bajo los acantilados de Dover, en el Océano Atlántico
un andar solitario entre la masa, en la ciudad eléctrica de Akihabara

el coltán es un mineral que mata personas en África
el marfil es un material que mata elefantes en África
el aguacero es el mejor sueño imaginable en África
y todo pq
el agua es una flor que abandona África
                                           -además de la nueva niebla veneciana-

el candirú es un diabólico pez que vive en algunos ríos de mala reputación de la cuenca del Amazonas
el conflicto entre israelís y palestinos está lejos de concluir, ayer mismo las balas que escupen al unísono todos los gobiernos del mundo mataron a 15 peronas e hirieron a cientos solo por tener la suela de los pies sucia y llagada de buscarse una tierra que arar (y los ojos vidriosos (las cámaras de televisión) de esta epidemia a la que llamamos humanidad (empiezo a creer que es un fraude) acechándoles como alimañas en la humareda, espolvoreándoles la miseria por los hombros -siempre a dos palmos de distancia-)

tantas cosas ocurren sobre esta tierra
y tantas otras de las que no hay noticia
de las que pervive un dolor siseante
que se escurre por entre las costillas
un dolor que uno acaba por hacer propio
y que actúa como un parásito adentro
en absoluto a tu favor

flamenco sketches de Miles Davis es brujería
mientras tanto, los trabajos de muchos otros le siguen de cerca
por ejemplo: Como si tuviera alas,
del bueno de Chet Baker durante el servicio militar, en un velero de once metros de eslora y un camarote en el que caben cuatro personas, navegando por el agua estanca de un lago cerca de Berlín destruida por nazis megalómanos, rusos resistentes violadores de mujeres alemanas, cobardes cowboys americanos, grupos paramilitares antifascistas, enfermeras, países neutrales subidos al dólar y una mujer sujetando con una mano el vestido de algodón y removiendo el agua con la otra, allí estaba, en la orilla, como en un sueño, y las nubes tornándose oscuras y amenazando con fastidiarle la tarde

jueves, 29 de marzo de 2018

adiós

un ser que entumece es un pésimo ser
un pésimo ser rehúye del rescate
un rescate apestado es una credencial al fin
con buenas vistas de costa
y brisas de amor lejano
la grúa se agrieta espumosa
y se hunde en maravillosas nubes solitarias de humo azul

domingo, 18 de marzo de 2018

el club de la calle atena

al club de la calle atena acudían a susurrarse todas las noches
al principio eran unos pocos
luego se llenó de devotos
se restringe el pensamiento y se respetan los turnos, esta era la segunda regla
la primera: solo se susurra
no husmeaban otros ojos, solo susurraban
abrían la boca cerca de otras sienes y susurraban
no esperaban respuestas de otras bocas, solo susurraban
formaban pequeños círculos íntimos y susurraban a quien tuvieran a su derecha
no se decían nada en concreto, el placer residía en el bisbiseo por toda la sala
era una cosa sacra y estimulante hasta que llegó un joven
y originó el escándalo en aquella sala oscura
todo ocurrió muy rápido
alguien esperó un susurro
esperó, esperó, esperó, y no
no
NO
esto no es bueno
debe de tratarse de un sueño horrible, se dijo
esto significa lo mismo que morderse la lengua hasta sangrar
el joven era sordo de nacimiento
y desconocedor de su propia voz
creía que aquella gente también lo era
que hacían aquella cosa por sentirse mejor
por criar un miembro amputado
el pobre creía que el club de la calle atena era una confabulación de sordos
que incluso cuando se profanó el rito
y montaron en cólera y se maldijeron a gritos
agrandando, batiendo las mandíbulas como hipopótamos
todos ellos actuaban
y de qué forma, pensó
pero lo cierto es que nadie volvió a aquella sala a susurrar
aquella gente iba allí para engañarse creyendo que escapaban
y a partir de entonces la histeria que iluminaba el mundo de fuera
pareció colarse por la rendija y aferrarse a las paredes
el joven sordo inoculó la histeria en el club de la calle atena
convirtió la vibrante sala oscura en un lugar cualquiera en una calle cualquiera

viernes, 23 de febrero de 2018

bukowski sin duda sabría cómo seguir

Y nos enraizamos en el tango asténico al que recurríamos cuando no podíamos joder, porque no se puede joder todo el día, y menos ahí, sobre las sábanas revestidas de las vaguezas que exuda un tío como yo. Yo era un tío con clase, un haragán, un tipo que había trabajado apenas seis meses en dieciocho años y se enorgullecía de ello. Oh, querida, no empieces con eso, mira, mira mis suaves manos de pianista, no puedo trabajar, no estoy hecho para eso, mujer, hay ciertos hombres en el mundo que no lo soportarían, entiéndelos a ellos, querida, y me entenderás a mí, le decía. Y entonces se le retorcía la boca en un rictus de anciana pese a sus treinta y pocos y durante un tiempo no me preocupó demasiado. Luego sabría que aquella era la mueca de la piedad que sentía por ella misma. Pero para entonces, ya podía permitirme algo un poco mejor, así que tampoco me preocupó demasiado. Además, era horroroso aquello que hacía, le disolvía las facciones y la hacía parecer inofensiva.

lunes, 5 de febrero de 2018

piromanía entusiasta con montones de espasmos y temblores y salivación, de modo que la araña de cristal teje sus estúpidas súplicas debajo del mar desvaído, con complicaciones en todas partes, y por asegurarse de que nadie pueda sentir una fuerza futura o un futuro convencimiento se lo toma con seriedad, y entonces naturalmente es cómo nace el tiempo, al principio siempre como una estela de una estrella que se precipita en la noche salvaje y profética de la quietud, y luego ya deformándose, al estilo de cualquier reflejo de luz amistosa en las aceras húmedas de la ciudad que uno adora por unas razones y detesta por otras a menudo coincidentes